La ley de los arrendamientos rústicos

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¿Qué es un contrato de arrendamiento rústico?

A arrendamiento rústico El objeto del contrato consiste en la “cesión” de una o más fincas dedicadas a la explotación agrícola, el arrendador recibe un pago por el arrendamiento de dichas propiedades y el arrendatario tiene derecho a su explotación y por tanto al recibir el fruto de las mismas. .

La ley de los arrendamientos rústicos

La regulación de este contrato está contemplada en el Ley 49/2003, de 26 de noviembre, de arrendamientos rústicos que fue posteriormente modificada el 30 de noviembre por la Ley 26/2005. Así en el artículo 1.1 de dicha norma se establece lo siguiente respecto a la delimitación de este contrato: “Se considerarán arrendamientos rústicos aquellos contratos por los cuales una o más fincas, o parte de ellas, se ceden temporalmente para uso agrícola, ganadero o forestal a cambio de un precio o renta”.

Esta misma ley impone la obligación de ejecución de dicho contrato. obligatorio por escrito, siendo la formalización de escritura pública facultativa por las partes pero no siendo suficiente el contrato verbal para su formalización. Así se estipula en el artículo 11. 1 de la Ley de Arrendamientos Rurales.

¿Qué debe incluir el contrato de arrendamiento rústico?

En cuanto a los elementos que deben aparecer en el contrato de arrendamiento rústico, cabe señalar lo siguiente:

  • En primer lugar, como en todos los contratos, deben existir e identificar correctamente las partes de lo mismo; en este caso el arrendador que será el dueño del inmueble, (persona física o jurídica) aunque no necesariamente ya que el usufructuario también podría ser el arrendador. En general, la persona con un título válido para administrar esta propiedad. Como inquilino (físico o legal) que opera la finca.
  • Como en todo contrato, el objeto del mismo, en este caso será la finca (rústica), necesariamente debe tener esta consideración. Y al igual que ocurre con los contratos de propiedad urbana, debe estar claramente identificado por referencia catastral y datos registrales en el registro. El contrato indicará específicamente cómo se explotará la finca en términos de obtención de frutos. Como contraprestación, el artículo 14 de la LAR establece el pago del alquiler como una obligación para el inquilino.
  • También es importante destacar como elemento del contrato el duración de lo mismo. En el artículo 12.1 de la Ley a la que nos referimos, el plazo mínimo del contrato es de 5 años, destacando posteriormente lo siguiente: “… cualquier cláusula del contrato para la que las partes estipulen una duración menor se considerará no fijada”. En otras palabras, no se puede concluir un contrato de arrendamiento rústico por una duración menor a la indicada.
  • Terminación del contrato: Por vencimiento del plazo pactado, una vez cumplido dicho plazo, las partes podrán rescindir el contrato. Por mutuo acuerdo de las partes, quienes podrán acordar una resolución anticipada, por expropiación o expropiación del inmueble arrendado, por resolución o terminación por incumplimientos y demás casos comprendidos en la Ley, por fallecimiento del arrendatario y por retiro unilateral de la propiedad. inquilino (completado el primer año agrícola).

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