Accionistas populares deben demandar en España

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El 18 de marzo, los medios de comunicación se hicieron eco de una noticia que confirma lo que nosotros ya intuía desde el principio: que Europa, es decir, la Junta de resolución única (JUR) había decidido no compensar a los accionistas y tenedores de deuda subordinada porque, si el banco popular en un procedimiento concursal nacional, las viejas quiebras, las consecuencias habrían sido aún peores.

A quienes adquirieron acciones en la expansión tanto de 2012 como de 2016, esta publicación es de interés.

¿Qué pueden hacer ahora los accionistas y tenedores de la deuda subordinada de Popular? Demandar ante los Tribunales de Justicia españoles

¿Y por qué los Tribunales de España van a indemnizar a quienes invirtieron en los productos de Banco Popular antes mencionados? Muy sencillo, porque nuestros clientes no reclaman en los Tribunales que la Resolución JUR fue “mal hecha” o que fue injusta o que el procedimiento tuvo que concluir con algún tipo de indemnización. En nosotros basamos los reclamos de nuestros clientes en otro tipo de argumentos.

Así, por ejemplo, respecto a los accionistas de Popular, sostenemos que creyeron invertir en una entidad apoyándose en la solvencia del banco, cuando en realidad tuvo problemas muy graves que terminaron con la Resolución y como consecuencia de la información falsa o inexacta publicada por el Banco Popular en el Folletos de ampliaciones de capital, tanto en diciembre de 2012 como en mayo de 2016, y en el resto de la información financiera publicada a lo largo de los años sobre los beneficios y otros indicadores de solvencia contenidos en sus cuentas, presentaciones comerciales, etc.

Y, en cuanto a los accionistas bonos preferentes, convertibles y obligaciones subordinadas emitidos por Banco Popular y su grupo, por ejemplo, Banco Pastor, su defensa en el proceso se basa en el hecho de que los clientes no comprendieron la naturaleza y los riesgos de los productos que adquirieron, precisamente porque las entidades que los comercializaron no les informaron de ello debidamente.

Antecedentes del caso de acciones y deuda subordinada de Banco Popular

En un momento como el que vivimos, sabemos muy bien que de nada sirve lamentarse y que lo que hay que hacer es buscar una solución al problema y esa solución no es otra que reclamar ante los Tribunales de Justicia, como lo venimos haciendo en la oficina desde el inicio, porque solo los jueces están haciendo justicia restituyendo a los afectados los montos que invirtieron en acciones o deuda subordinada.

Muchos de nuestros clientes se preguntan por qué el JUR ha decidido ahora no indemnizar a los perjudicados por la Resolución Popular. Para que nadie se quede con la duda, intentaremos explicarlo de forma sencilla.

El 7 de junio de 2017, la JUR acordó la Resolución de Banco Popular y, con ello, que los accionistas y acreedores de Banco Popular perdieron todo lo que invirtieron en acciones y deuda subordinada y que Banco Santander adquirir todas sus acciones por el precio simbólico de € 1.

Uno de los principios que regían esa trascendental decisión fue que ningún accionista o acreedor debería soportar, como consecuencia de la Resolución, pérdidas mayores a las que habría soportado si Banco Popular hubiera sido liquidado en el marco de un procedimiento concursal nacional. Es decir, si en lugar de la Resolución decretada por Europa, Banco Popular hubiera sido liquidado en España en concurso de acreedores y los acreedores y bonistas hubieran recibido un mejor trato que en la Resolución, en tal caso, debería haber sido compensado a estos por el diferencia entre las mayores pérdidas soportadas con la Resolución y las que habrían soportado en caso de quiebra.

Para llegar a este tipo de conclusiones, la JUR se basa en informes económicos complejos. Es por ello que en junio de 2018 se conoció a los medios de comunicación que la consultora Deloitte había entregado a la JUR un informe que concluía que los accionistas y acreedores no habrían recibido mejor trato en un proceso concursal que en la Resolución, es más, la situación. habría sido incluso peor de lo que era.

Y, precisamente en base a ese informe de Deloitte, la JUR acordó en agosto de 2018 no compensar a los accionistas y bonistas que perdieron su inversión en la Resolución, porque no habrían recibido un mejor trato si Popular hubiera sido liquidado en un proceso nacional. concurso. Sin embargo, esta decisión no fue definitiva, ya que habría un plazo de audiencia (hasta septiembre de 2018) para que los ex accionistas y bonistas pudieran argumentar y refutar los argumentos en los que se basó la JUR para descartar la compensación.

Pues bien, ayer concluyó el referido trámite. La JUR, luego de evaluar todos los alegatos, ha llegado a la conclusión de que su evaluación preliminar era correcta y que, por lo tanto, los accionistas y bonistas no deberían ser compensados ​​porque el procedimiento concursal nacional no hubiera sido mejor que la Resolución.

Muchos de nuestros clientes seguramente se preguntarán por qué una competencia en España hubiera sido peor que la Resolución decretada en junio de 2017 por las autoridades europeas, teniendo en cuenta que ya lo han perdido todo en la Resolución.

La respuesta a esta pregunta debe encontrarse en intereses superiores a los de los accionistas y bonistas. En una posible quiebra también habrían perdido otras clases de acreedores y, lo que es peor, seguramente no se podría haber traspasado un banco en funcionamiento al Banco Santander y se podría haber producido un efecto contagio a otras entidades financieras del país.

En este punto, ¿qué pueden hacer los accionistas y los tenedores de deuda subordinada? Lo anticipamos al inicio de estas líneas: demandar ante los Tribunales de Justicia españoles.

En consecuencia, solo existe una forma de recuperar los montos invertidos por los accionistas afectados. Muchos hubieran preferido o esperado que la solución viniera de Europa o del Gobierno, pero debemos ser realistas, no ha sido el caso y no podemos quedarnos de brazos cruzados. La única solución es el reclamo judicial.